Ser hijo único no es una elección que haces cuando llegas al mundo, muchas veces hay historias trágicas vividas por los padres y los hijos únicos son ese milagro que pudo ser concebido tras mucho esfuerzo, son planeados y también existen excepciones que son todo lo contrario.
Quienes crecieron con hermanos miran la situación ventajosa o simplemente trágica, muchos preguntan en varias ocasiones a la misma persona si creció con hermanos, ya que no es algo común. Un hijo único no se siente ni triste ni feliz por su hecho, al final su estilo de vida es lo normal para el, sólo los factores externos te hacen sentir en una situación grave por el hecho de ser hijo único.
Hay personas que tienen hermanos biologicos pero estos se ausentan en su vida, otros tienen un hermano con el cual no comparten la misma sangre pero han vivido bajo el mismo techo, es de interés tratar sobre quienes verdaderamente han crecido sólos y posiblemente comparte características similares con alguien que se desarrolló bajo las mismas condiciones.
Ser hijo único implica que tus mejores amigos sean tus padres y llega un momento en el que son tus barreras e igual debes aguantarlos, crecer jugando con tus padres te brinda una mente diferente, al punto en que los ves iguales a ti, no por lo que hayan hecho sino porque crecieron muy cerca de ti y fueron tus acompañantes de vida, factor que hace a la mayoría de hijos únicos niños de carácter más maduro que los demás que crecen en compañía de hermanos.
La adolescencia es la peor parte ya que ahí comienzas a preguntarte por que no tuviste un hermano, sientes que ser hijo único implica que toda la atención va dirigida a ti, que tus padres exageran porque eres lo único que ellos tienen, eres la única preocupación y tienden a ser sobreprotectores. No te dan todos los gustos como dicen, te tratan normal, aunque creces con toda la atención, no sabes mucho lo que es compartir e incluso puede ser que no sepas mucho sobre como convivir con otra persona, nadie movia tus cosas de la habitación y te causará preocupación que tus cosas desaparezcan, si tus padres asumieron parte de tus deberes creces con dependencia, aspectos que para alguien con hermanos es normal, para un hijo único será extraño.
Al crecer vives bajo el pendiente de que tus padres no tendrán quien les asista algún día si faltas, posiblemente no tendrás a alguien que haya vivido contigo momentos simples pero preciados de tu infancia porque no siempre tus primos estarán a tu lado como lo haría un hermano, sientes que te falta la experiencia de una verdadera complicidad. Te quedas con la duda de como hubiese sido tener alguien mayor que tú, quien pudiera orientarte o alguien que al menos pudieses servir como ejemplo, pudieras proteger y brindarle la experiencia para que cometa la menor cantidad posible de errores.
También es parte de crecer siendo hijo único considerar a todo amigo tu hermano, sueles buscar en alguien de tu edad alguien en quien apoyarte, si eres joven te rodearas de personas mayores, tanto tiempo con tus padres hará que esa sea tu linea.
Algo especial de ser hijo único es que creas tu propio mundo interior a causa de la soledad, no siempre te ves acompañado de tus padres lo que hace que pienses mucho y seas capaz de conversar contigo mismo sin sentir incomodidad, es común permanecer tranquilo pensando, planificar todas tus actividades sin comentar nada, disfrutas el silencio, los libros, la buena música y muchas veces desarrollas grandemente tu imaginación. Puede darse el caso de que un hijo único prefiera estar sólo o de lo contrario busque compañía para llenar el vacío de su infancia.
Pero al final sólo te haces la pregunta de ¿cómo hubiese sido mi vida con un hermano?
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